En contra del proyecto se sitúan algunas opiniones que consideran que su construcción supondrá un atentado contra el paisaje histórico de Sevilla, insistiendo en que su finalización podría conllevar con la inclusión de los monumentos sevillanos Patrimonio de la humanidad en la lista de patrimonio en peligro y que a su vez puede poner en riesgo una eventual catalogación de otros monumentos y sitios de la capital hispalense (como la Catedral, los Reales Alcázares de Sevilla o el Archivo de Indias). Esa supuesta amenaza fue recogida por la UNESCO en algunas sus últimas citas